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viernes, 28 de febrero de 2020

PARO EN EL SANATORIO PLAZA DE ESCOBAR POR FALTA DE PAGOS.-


CIS COMUNICA.- 28/02/2020.- El personal de ese centro de salud se encuentra de paro desde la mañana de este viernes, solo se atienden urgencias y a los pacientes internados previamente. La empresa alega que PAMI no les está pagando aunque en otras ocasiones utilizando argumentos similares resultaron no ser ciertos, sino que el dinero de los trabajadores se utiliza para reinvertir en otros centros de salud, por eso mantienen este retraso salarial que ya es crónico. 
Cuando reclaman los amenazan con que van a ir a la quiebra pese a que la sociedad abrió otras clínicas en La Plata, Vicente López, San Miguel.

La medida es acompañada por el Sindicato Joven y se profundizarán en las próximas horas de mantenerse la postura empresaria que ya fue denunciada ante el Ministerio de Trabajo.

Las condiciones de trabajo del personal del Sanatorio Plaza en Escobar, Provincia de Buenos Aires, remiten a las peores prácticas empresariales que se tenga memoria. Les pagan el 20% de lo que establece el convenio colectivo de sanidad cuyo gremio que convencionalmente los agrupo los libró a su suerte.
Están encuadrados en el convenio de sanidad aunque no tienen ni nunca tuvieron delegados. El abogado de ATSA Zona Norte  ahora es el apoderado de la empresa. En agosto de 2017 los obligaron a renunciar por un supuesto cambio de firma, para tomarlos en la actual sociedad donde siguen bajo las órdenes de los antiguos patrones. Fue una maniobra para robarles las indenmizaciones.

“Nunca nos pagaron aguinaldo, ni horas extras, acá no existe eso nos responden cuando tocamos el tema, y cuando nos obligaron a renunciar a Omnessan para tomarnos en la actual sociedad Ferwal, seguimos bajo las órdenes de las mismas personas, María Marta, Lourdes, el doctor Roberto Labonia, el doctor Selva, el señor Cadena y Sergio Rodríguez, todos son los mismos empresarios los que ganan plata con nuestro trabajo, fue todo una maniobra para quedarse con todos nuestros años de antigüedad”.

“Prestamos servicios para obras sociales incluyendo PAMI e IOMA, siempre está todo lleno pero nos dicen que nunca tienen plata, que si seguimos con reclamos van a quebrar, nos amenazan con la convocatoria de acreedores, todo para que no pidamos que nos paguen, nos deben meses enteros de sueldo, eso si tomamos como referencia lo que ellos dicen que deberían pagarnos, que tampoco coincide con la escala salarial de sanidad, cada 2 semanas nos dan 3 mil pesos”.
“No tenía ni para viajar, como no podía ir me pusieron abandono de trabajo y me echaron”.
“No nos entregan recibo de sueldo, no pude cobrar prenatal ni nacimiento porque no pagan las cargas y la obra social tenemos suspendidas”.

Los trabajadores recuerdan que durante el macrismo y a instancias de la influencia del Diputado Jorge D’Onofrio “PAMI fue a ver el sanatorio antes de contratar los servicios de salud, trajeron camas de otras clínicas y una vez que los inspectores se fueron, levantaron todo y se lo llevaron de nuevo, no hay insumos, ni elementos de limpieza, esta todo roto, hasta la ropa de trabajo la tenemos que comprar nosotros”.

Voces y más voces que surgen de los pasillos, guardias, salas de emergencias, terapias, el que empuja la camilla, el limpia sin productos de limpieza, incluso el personal médico, todos en la misma situación: Trabajar sin cobrar.



AUDIENCIA ENTRE WALMART Y EL SINDICATO JOVEN POR RECONOCIMIENTO DEL DELEGADO DE CIS en CTA.


CIS Comunica. 28/02/2020.- Fue en el marco del juicio por Libertad Sindical iniciado por el Sindicato Joven CIS en CTA contra la multinacional norteamericana en el caso del trabajador Walter Rebozio, delegado gremial por nuestro sindicato, la empresa sostiene que reconoce al sindicato formal que pese a los despidos masivos en sus tiendas jamás ha manifestado ninguna queja, por el contrario se ha limitado a justificar los abusos, como la multiplicidad de tareas en piso y cajas sin ninguna remuneración. Además de amenazar con despedir a todo el que se organice por fuera del sindicato que acepta Walmart, aunque no les permitían afiliarse hasta la llegada del sindicato joven a la sucursal en cuestión, entonces comenzaron con asambleas intimidantes, recorridas dando consejos sobre lo inconveniente de adherirse a CTA incluso afiliaron compulsivamente a personas que ni siquiera estaban enterados hasta que les llegó el descuento en el recibo, adulterando la firma de los supuestos afiliados, en ese caso de fraude, Walmart miró para otro lado.
Hace un tiempo la justicia en primera instancia ordenó a Walmart a reconocer al delegado del Sindicato Joven CIS en CTA, la empresa apeló pero la Cámara en segunda instancia ratificó el fallo, aún así la compañía que tiene como slogans “el respeto” no respeta a la justicia, aunque también diga que “Walmart siempre cumple con la ley”, tampoco no lo hace como queda demostrado en el acta que transcribimos a continuación:
En la ciudad de Buenos Aires, a los 27 días del mes de febrero de 2020, siendo las 11 horas.
ABIERTO EL ACTO POR EL JUZGADO: Invitadas las partes a una conciliación, la misma no es posible.
Así ello, cedida la palabra al Sindicato Joven CIS en CTA, manifiesta que:
a) Conforme fuera oportunamente denunciado en el escrito de demanda en el punto 12 al cual me remito y reitero, Walmart Argentina no ha procedido a reconocer el cargo de Delegado Sindical del demandante conforme fuera debidamente notificado;
b) Walmart Argentina no ha procedido a reconocer ni otorga las correspondientes licencias gremiales a los fines de ejercer la actividad sindical del delegado del Sindicato Joven CIS en CTA;
c) Walmart Argentina no ha procedido a permitir la publicación de actividades sindicales en la cartelera del establecimiento a tales fines;
d) Walmart Argentina no ha procedido a permitir la convocatoria y ejercicio de asambleas dentro del establecimiento con los afiliados que representa el delegado del Sindicato Joven CIS en CTA;
e) Walmart Argentina no ha cesado en el trato persecutorio antisindical y discriminatorio hacia el delegado del Sindicato Joven CIS en CTA, tampoco ha cesado en la obstrucción al libre ejercicio del cargo gremial que ostenta el trabajador afiliado al Sindicato Joven CIS en CTA como al derecho de la libertad sindical, como así tampoco respecto del trato que ostenta hacia los afiliados que el señor representa;
f) Walmart Argentina no ha cesado con amenazas directas al trabajador y a los afiliados que él representa para que hablen con el delegado del Sindicato Joven CIS en CTA con una persecución continua no permitiendo el ejercicio de los derechos gremiales inherentes al cargo gremial;
g) Walmart Argentina no permite la participación del trabajador en las inspecciones;
h) Walmart Argentina no permite reuniones entre el trabajador con representante alguno a los fines de tratar las diversas problemáticas en el establecimiento por parte de los afiliados a quien el actor representa;
i) Walmart Argentina no ha recepcionado las diversas reclamaciones del delegado del Sindicato Joven CIS en CTA y/o petitorios en representación de sus afiliados;
j) Walmart Argentina no facilita al trabajador un lugar para el desarrollo de las tareas de delegado ni para reuniones ni asambleas;
k) Walmart Argentina no ha otorgado el crédito de horas mensuales para el ejercicio de la actividad sindical como delegado que ostenta el trabajador.
Sin perjuicio de ello, pese a que el Sindicato Joven CIS en CTA considera que lo manifestado ha sido claramente expuesto en el escrito de inicio y asimismo que la sentencia cautelar dictada en autos es totalmente clara al respecto, todo ello siendo que Walmart Argentina se encuentra notificada de la misma y asimismo siendo que esta parte ha intimado en los términos de la sentencia cautelar, mediante telegramas y conforme carta documento enviada por Walmart Argentina, toda vez que, en autos no ha habido presentación alguna por parte de Walmart Argentina dando cumplimiento a la sentencia oportunamente notificada, es que el Sindicato Joven CIS en CTA solicita se decrete el incumplimiento de la demandada, se haga efectivo el apercibimiento y se fijen multas económicas en una suma razonable, acorde a la entidad de la demandada desde el momento del incumplimiento sin necesidad de intimación previa entendiendo que la misma se encuentra debidamente notificada.
Acto seguido, EL JUZGADO RESUELVE: De lo manifestado por el Sindicato Joven CIS en CTA, córrase traslado a Walmart Argentina por tres días. Sin perjuicio de ello, señálase audiencia para el 6 de marzo de 2020 a las 10.30 horas a la que deberán comparecer las partes personalmente asistidas de sus letrados, bajo el apercibimiento contenido en el art. 63 del mismo cuerpo legal. Quedan los comparecientes notificados.
Firmando los presentes de conformidad, previa lectura y ratificación, por ante mí que doy fe. PATRICIA SILVIA RUSSO, Juez de 1ª.Instancia.


jueves, 27 de febrero de 2020

EL ESCANDALO DE NESPRESSO QUE TOCA A GEORGE CLOONEY POR EL TRABAJO INFANTIL EN GUATEMALA.


CIS COMUNICA.- 27/02/2020.- El trabajo infantil en las plantaciones de café en Guatemala –que no son un secreto como el trabajo infantil en las yerbateras argentinas- será denunciado el lunes 2 de marzo en una investigación del programa británico Dispatches donde el acusado será el gigante cafetero suizo Nespresso.
Este nuevo antecedente de explotación laboral infantil no sería noticia si no fuera porque el actor estadounidense George Clooney es el embajador mundial de la firma.
Clooney se unió al Consejo Asesor de Sostenibilidad desde 2013, y lleva ganado más de 40 millones de dólares por ese trabajo.

En el programa 'Starbucks y Nespresso: la verdad sobre su café', muestra a menores de edad recogiendo granos y transportando cargas pesadas en plantaciones de café en regiones remotas de Guatemala, el décimo mayor productor mundial de café.

Se alega que los niños realizan trabajos manuales pesados ocho horas al día por menos de 6 dólares hasta seis días a la semana.

El actor al tomar conocimiento del inminente escándalo mundial salió a poner la cara. "Estoy sorprendido y entristecido, crecí trabajando en una plantación de tabaco desde que tenía 12 años, de manera que soy especialmente consciente de los complejos problemas relacionados con la agricultura y el trabajo infantil".

Por su parte, Nespresso comunicó que la compañía "Tiene tolerancia cero al trabajo infantil. Es inaceptable". Y detuvo "de inmediato las compras de café de todas las plantaciones de la región" hasta que pueda garantizar que en ninguna de ellas se utiliza el trabajo infantil.

"También duplicaremos el número de agrónomos que tenemos en el terreno en la región e implementaremos visitas no anunciadas para verificar el cumplimiento de las cuestiones sociales y laborales", agregó la empresa.

Anteriormente Nespresso, que no enumera públicamente las plantaciones de las que se provee, había afirmado que sus granos provienen de “fuentes éticas” con controles estéticos según denunciará el canal de televisión británico.



domingo, 16 de febrero de 2020

EL HOMBRE DE LAS MIL CAMPERAS.-

Su conversación de cada día, 
es la crítica al sindicato.
Opina y con mucha razón, 
que es un edificio gerenciado, 
por agentes de turismo y salud, 
que no hacen bien su trabajo 
y venden remedios con descuentos, 
para cuerpos precarizados, 
para compañeros que mueren, 
a meses de haberse jubilado, 
y que la culpa tiene nombre y apellido, 
se llama "cuerpo de delegados", 
aunque en las últimas elecciones, 
votó a los mismos candidatos…

Ese día hubo pizza y cerveza gratis, 
en el festejo sirvieron asado.
A muchos les dieron el día libre, 
y unos créditos blandos,
para la compra de celulares, 
“hay que votar a estos muchachos”,
le dijo el jefe de personal, 
y le puso la boleta en la mano,
el mismo que una semana antes, 
había amenazado con echarlo.
Tiene una cuenta en facebook, 
de perfil la foto de un payaso,
el mismo alias para instagram, 
así nadie puede detectarlo,
y permite que su revolución suceda, 
en el completo anonimato.
Confía en su evaluación de desempeño, 
que lo considera un buen empleado, 
en gerentes que le hablan como amigos,
y que si lo tocan, no les saldrá barato.
La crónica de una lucha contra el poder
desde una red social y en la puerta del baño.

jueves, 13 de febrero de 2020

EL CARNERO.-

Su frase de cabecera es que “Hay que cuidar el trabajo” que ni siquiera cuida de él. Ni de sus compañeros a merced de un sistema que se lleva puesto todo.
Un sistema laboral que los enferma, los descarta, los vuelve tristes, egoístas, miserables, les promueve la indiferencia, el ventajismo, el individualismo, la delación del par a cambio de una palmada en el hombro.

La cobardía suficiente para justificar un escepticismo frente a las causas que requieren un mayor compromiso que el ‘me gusta’ en alguna red social.
Es de los que jamás reportan un esguince en el tobillo al bajar de una escalera y todo lo que implique gastos al seguro de accidentes.
Si se quedan con parte de su sueldo dirá que fue un error de sistema, y se batirá a duelo con quien afirme lo contrario sobre esos sistemas que siempre se equivocan para un solo lado.
Sería una tragedia comprobar que es un número más, como todos, un número que en este caso el patrón utiliza para dividir y restar.
Es cruelmente honesto al atacar a sus compañeros con la misma parla inofensiva con que acaricia los azotes del patrón.
Repite como reprochando que comparte cada reclamo, pero no la forma en que se formulan, aunque nunca aportó una idea superadora ni otra forma de ese abanico de opciones que presume saber.
Tampoco rechaza ni devuelve los logros de esos métodos que no aprueba.
Nunca repele las causas que le dan origen al descontento que a veces agita irresponsablemente.
Si es testigo de una injusticia prefiere decir que no vio nada, nunca verá nada que pueda ayudar a los de su clase, de la que no se siente parte. Sin embargo, capturó la pantalla de un estado y pudo advertir a tiempo que hubo una reunión donde un grupo de colegas suyos pensaba conspirar contra una serie de abusos laborales.
En el partido de fútbol de los viernes, ya en confianza, responderá a algún comentario en broma que le hacen en serio, que todo es porque piensa en sus hijos y que el bienestar de ellos es el que determina su conducta.
¿Cuál sería le reacción de cualquier trabajador si sus hijos pudieran saber la clase de persona que es como compañero?.
O que los hijos no queremos padres cobardes.

miércoles, 12 de febrero de 2020

ORDENAN A WALMART A RECONOCER A UN DELEGADO DEL SINDICATO JOVEN CIS en CTA.-



CIS COMUNICA.- 12/02/2020.- La sala IX de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, con la firma de los jueces Mario S. Fera y Álvaro E. Balestrini no hizo lugar a la apelación presentada por Walmart y ratificó el fallo del Juzgado Nacional de 1ª Instancia del Trabajo Nº 27 que había hecho lugar a la demanda, del trabajador y afiliado directo a CTA, Walter Darío Rebozio, iniciada contra Walmart Argentina S.R.L., por la práctica desleal (art. 53 de la L.A.S.), que esta ejercía al no respetar, ni reconocerle el cargo gremial, ya que en diciembre de 2018 fue electo delegado en las elecciones convocadas por el sindicato joven CIS en CTA, en el mismo sentido la justicia le ordena a la multinacional norteamericana a cesar en su actitud obstruccionista a los derechos gremiales inherentes a dicho cargo.



El fallo cuestiona el monopolio de la representación desde la base que las empresas establecen vía modelo sindical vetusto y es un paso más en la apertura democrática en el sector privado argentino.  

Walter es afiliado directo de la CTA, tras su afiliación como cientos de trabajadores del sector privado se agrupó en el Sindicato Joven CIS en CTA.

El Sindicato Joven C.I.S en CTA (Comercio, la Industria y los Servicios), es una organización sindical creada por afiliados directos, figura legalmente habilitada en el Art. 2 del Estatuto de la CENTRAL DE TRABAJADORES DE LA ARGENTINA y constituida para su funcionamiento colectivo, en los términos del Art. 23 del mismo estatuto.

Este esquema organizativo pensado en tiempos de Germán Abdala, es el que hoy les otorga a los trabajadores del sector privado una herramienta para defenderse, tener vida orgánica dentro de la central y en la coincidencia de objetivos e intereses avanzar en conjunto por el respeto de sus derechos y la conquista de nuevos, entre ellos la libertad sindical, cuando el sindicato que convencionalmente los encuadra no los representa, está ausente o estando presente hace abandono del ejercicio de la representación.

A partir de este fallo, la empresa debe otorgar las mismas condiciones que a los delegados del sindicato de comercio de CGT, como ser, espacio para la cartelera sindical, un lugar físico para la función gremial, respetar las licencias gremiales como hace con las delegadas del otro sindicato, en síntesis, igualdad de trato entre SEOCA-CGT Y CIS-CTA para que cada organización pueda llevar adelante su programa de acción y los trabajadores elijan que sindicato le resulta más útil.

Y como decía Germán Abdala, uno de los impulsores de la CTA: “A pesar de los muchos conversos, los muchos que se han cambiado la ropa, los muchos que se han lavado la cabeza, nosotros seguimos creyendo que hay un país para cambiar, hay una sociedad nueva para construir, hay un camino nuevo que alumbrar”.


domingo, 9 de febrero de 2020

LECTURAS DE VERANDO:EL TRABAJO FEMENINO HACE 100 AÑOS. LAS VENDEDORAS, EN EL RELATO DE CAROLINA MUZZILLI.

CIS COMUNICA.- 09/02/2020.- “No queremos a la mujer esclava de sus prejuicio, no la deseamos presa codiciable para la explotación del taller. Queremos que obtenga los derechos que le corresponden como ser humano y que pueda participar en el elevado banquete del espíritu. Ojalá no esté lejano el día que adquiera ese derecho. Lo logrará cuando sea alejada del taller y de la fábrica donde hasta el presente marchita su juventud”. Carolina Muzzilli.

Dejando de lado el personal de servicio doméstico –cocineras, lavanderas, sirvientas-, las ocupaciones sanitarias –enfermeras, parteras- y las ocupaciones educativas – maestras-, Muzzilli se sumergió en el laberinto de las obreras y en el de las empleadas, porque concebía que tanto unas como otras integraban el proletariado femenino.

En su escrito, enumeró ocupaciones, describió tareas y espacios, detalló condiciones, reconstruyó remuneraciones y cantidad de horas de labor, de manera tal que su análisis constituyó (constituye) una interesante vía para escanear dichas ocupaciones.

“Creo oportuno informar a los lectores acerca de cómo obtuve los datos para el presente trabajo. (…) Obtuve en las fábricas y talleres los datos pertinentes a las mujeres que trabajan en ellos. Confronté salarios, horas de labor dadas por la gerencia con los datos obtenidos, interrogando a las trabajadoras. Y para hacer más minuciosa la labor he visto salarios en las libretas de pago y de ellas los he extractado. Para el trabajo a domicilio acudí, a fin de obtener datos, a los registros y roperías, y los he confrontado con los datos recogidos en mi gira por los talleres ubicados en los conventillos de la ciudad. (…) Pero lo que más difícil me resultaba era obtener datos relativos a las vendedoras. Me apersoné a varias tiendas, interrogué, todo fue inútil. ¿Cómo hacer?.
 Fue menester emplearme como vendedora, confundirme con ellas, y así estuve cerca de un mes, durante el cual he sacado profundas enseñanzas”.

Con respecto a las empleadas, Muzzilli agrupó bajo esta categoría a vendedoras, cajeras, telefonistas y empleadas de escritorio. Esta perspicaz y temprana observación, que en cierta medida se hacía eco de las categorías ocupacionales que aparecían en las columnas de los avisos clasificados, reconocía la complejidad que atravesaba el mercado laboral de las mujeres: “No se limita la actividad femenina únicamente a la producción industrial.

La mujer invadió también las oficinas y las diversas ramas del comercio. (…) De las empleadas merecen capítulo aparte, las vendedoras (…)”.

 De acuerdo con la investigación de Carolina, las vendedoras de las grandes tiendas poseían una jerarquía ocupacional: las cadetas o aprendizas, las vendedoras segundas y las vendedoras primeras. 29 Si bien todas ejercían una jornada laboral de nueve a once horas diarias y todas vestían un traje negro que las uniformaba, las jerarquías ocupacionales se traducían en jerarquías salariales: las cadetas recibían un salario mensual entre 20 y 30 pesos; las segundas uno entre 30 y 40 pesos y las primeras uno entre 50 y 70 pesos. A estos salarios se sumaban las comisiones sobre las ventas, monto que la autora denominaba “intereses” o “trabajo a destajo”, es decir, un porcentaje sobre el precio del producto que oscilaba entre un 1,75 y un 3 %.30 Estos niveles salariales colocaban a las vendedoras en una mejor posición dentro del mercado en relación con las obreras cuyos salarios eran inferiores. Según consignaba el informe de Muzzilli, una obrera en una fábrica de tejidos recibía un salario diario que oscilaba entre 1.20 y 2 pesos, cifras que podían convertirse en 28.8 y 48 pesos mensuales; mientras que una obrera de una fábrica de cajas recibía un salario diaria entre 1 y 1.20 pesos, que se convertían en 24 y 36 pesos mensuales.

Sin embargo, a pesar de tales diferencias salariales, la joven socialista se preguntaba respecto de las vendedoras: “¿qué piensan en realidad esas cabecitas primorosamente cubiertas de bucles? Única preocupación, vano empeño, es hacerse la ilusión de que no son obreras. ¿Pero, qué son, sino en realidad obreras? ¿Pueden llamarse, ya que distinguirse quieren, empleadas, si están sometidas también a trabajos manuales?.

Para la respuesta, el informe se detenía en las vendedoras de menor jerarquía. A las tareas de venta, se les agregaban las de clasificar las mercaderías para lo cual debían transportarlas de un piso a otro de la tienda, mantener el orden de los mostradores, armar las vidrieras. Se puede avanzar la hipótesis de que todas esas tareas las distraían de las oportunidades de ventas, situación que redundaba en bajas comisiones y magros salarios. Estas empleadas muchas veces se veían obligadas a permanecer en sus puestos si no habían finalizado las tareas asignadas: “de noche están obligadas a poner las enormes cortinas y pasar las cadenas a los mostradores y estantes. Si el arreglo de mercaderías no ha terminado aun a las 9 horas de labor estipulada, es necesario a puertas cerradas arreglarlas”.

 A las malas condiciones ya descritas, Muzzilli sumaba condiciones de insalubridad expresadas en el polvo que las vendedoras absorbían cuando limpiaban las mercaderías, el traslado por las escaleras de pesados bultos, la permanencia de pie a lo largo de la jornada, la falta de vestidores para cambiar sus uniformes por sus ropas y viceversa, la carencia de un botiquín con el cual prestar primeros auxilios en casos de accidentes, los descuentos salariales por daños infligidos a las mercaderías. Estas condiciones laborales tan adversas deterioraban los cuerpos femeninos que de por sí ya eran concebidos como débiles. En esta concepción se hacía presente un determinismo biológico que atribuía a los cuerpos femeninos la necesidad de cuidados especiales debido a su capacidad reproductiva. Los daños físicos se combinaban con los daños morales. Si bien todas las vendedoras estaban sometidas al maltrato de los superiores –el jefe de la sección o del departamento-, las cadetas y las segundas padecían, además, la prepotencia de las primeras porque éstas no sólo retenían la mayoría de las comisiones, sino que además manifestaban su despecho con aquéllas: “Están las vendedoras sometidas a las brutalidades y a las prepotencias de gerentes, inspectores, jefes subjefes y primeras vendedoras, pues el mayor afán de todos es poder mandar... distinguiéndose en groserías”.

A todo esto, Muzzilli agregaba los negativos hábitos recreativos que desarrollaban todas las vendedoras, no sólo las de menor categoría: la lectura de obras melodramática y la concurrencia al cine.

Ambas actividades eran nocivas para las trabajadoras porque fomentaban el “vicio y la corrupción”. La lectura de los melodramas las sometía a una ficción que las alejaba de los problemas reales, mientras que en las “matinés” entraban en contacto con “malos individuos”. En este aspecto, Muzzilli insinuaba el peligro de la caída en la sexualidad que se traducía en la seducción, el engaño, el abandono, cuando no, un posible embarazo. La solución a este sombrío diagnóstico consistía en la educación a través de conferencias, conciertos y una participación sindical en la que se transmitirían los derechos que les correspondían a las trabajadoras. Por otra parte, el Estado debía no sólo legislar leyes que promovieran mejores condiciones laborales, sino velar por el cumplimiento de las mismas. Las mejores condiciones laborales se traducían -entre otras- en la exigencia de un jornada laboral de ochos horas, el establecimiento de un salario mínimo, la licencia pre y pos natal acompañada de un subsidio, la instalación de salas cunas dentro de los lugares de trabajo, la creación de escuelas profesionales, la colocación de botiquines, la eliminación de los “matinés”. Fiel a los principios del socialismo, Muzzilli no se oponía al trabajo asalariado de las mujeres, pero reclamaba su reglamentación. De esta manera, actuaban los principios de la ideología de la domesticidad porque la reglamentación obedecía a la convicción de que era necesario proteger a la mujer en calidad de madre, ya que en ella se jugaba el destino de la sociedad nacional.

Para Muzzilli, las vendedoras eran tan obreras como cualquier asalariada de fábrica o de taller, ya que padecían condiciones laborales adversas que ocasionaban daños corporales y morales que las denigraban. Sin embargo, las vendedoras, al igual que las demás empleadas, poseían una jerarquía salarial superior. Nada dice el informe acerca de las promociones laborales de estas trabajadoras, pero se puede avanzar la hipótesis de que las vendedoras primeras podían llegar a posiciones en las que tanto las tareas como los salarios se tornaban interesantes para su promoción laboral, al alejarlas de las malas condiciones y los malos tratos a que estaban expuestas las cadetas.

Carolina Muzzilli (1889-1917) integró una familia de bajos ingresos en la que el padre cumplió las funciones de proveedor desempeñándose como obrero de la construcción, mientras la madre asumía las funciones reproductivas engendrando cinco retoños: dos varones y tres mujeres. A pesar de la precariedad presupuestaria del hogar, Carolina completó sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal del Profesorado de Lenguas Vivas.

 “Yo llamo feminismo de diletantes a aquel que solo se interesa por la preocupación y el brillo de las mujeres intelectuales. [...] Es hora de que ese feminismo deportivo deje paso al verdadero, que debe encuadrarse en la lucha de clases. De lo contrario será un movimiento elitista, llamado a proteger solo a aquellas mujeres que hacen de la sumisión una renuncia a su derecho a una vida mejor. Abomino de la humildad por el simple motivo de mi apoyo a quienes exigen bienes que les corresponden simplemente por vivir en un país donde se recita que «todos son iguales ante la ley". Carolina Muzzilli.

miércoles, 5 de febrero de 2020

HIPODROMO DE PALERMO. EL DERECHO A TRABAJAR SIN DERECHOS.-

CIS COMUNICA.- 05/02/2020.- Más de 1.200 millones de pesos dejan los clientes que acuden cada mes a apostar en el Hipódromo de Palermo. Solo 10 centavos de cada 100 pesos que ingresan, se destinan al pago de salarios. Sus más de dos mil empleados tienen prohibida la afiliación a cualquier otro sindicato que no sea el que elige el patrón, al que son afiliados obligatoriamente cuando los contratan. Si a alguno se le ocurre ejercer el derecho constitucional de desafiliarse al sindicato actual porque no se siente representado y afiliarse a otro, pasa a ser un desempleado más.
El Hipódromo de Palermo tiene como práctica empresarial un desprecio por la democracia y sus leyes, pese a que uno de sus dueños fue elegido en elecciones democráticas para gobernar una ciudad de 300 mil habitantes -para continuar el legado- lo primero que hizo al llegar al cargo, despedir cientos de trabajadores, aunque llegara al mismo montado en un partido cuyo discurso y caballito de batalla electoral fue la proclama antidespidos. 

Hace un tiempo, una trabajadora fue suspendida 10 días por participar de una protesta sindical porque con su ‘acto de sabotaje’ puso nervioso a los caballos de carreras. Por el mismo motivo, su esposo que no había participado fue despedido el mismo día. A otra trabajadora le dijeron que se fuera de vacaciones y en medio de ellas –sin mediar intimaciones formales y legales- la despidieron por faltar al trabajo. Y así con medio centenar de empleados, despedidos con mentiras.

La verdad del asunto es que desde hace un tiempo los trabajadores vienen dando una lucha cuerpo a cuerpo con la empresa porque quieren deshacerse de un sindicato amarillo, gerenciado por un empresario del sector, cargo que heredó de su padre, que la familia De Achaval -los dueños del Hipódromo de Palermo- protegen con espuela y rebenque. 

Pese las brutales represalias, la pelea sigue. 

La estampida de desafiliaciones al sindicato pro-patronal, afiliaciones a CTA, además del reclamo de mejores condiciones salariales y laborales, preocupa a la patronal y el sindicato que juegan en equipo al punto que los lleva a desobedecer fallos judiciales a cambio de pagar multas, mientras recurren a la protección de las leyes anticonstitucionales y obsoletas en el mundo del trabajo actual, además de la vía burocrática del estado que sostiene su alianza con estructuras sindicales cooptadas por el empresariado argentino y multinacional, allí suelen conseguir excusas para obturar por un tiempo, el ejercicio derechos consagrados en la Constitución Nacional y una serie de leyes locales, declaraciones y convenios internacionales que nos permiten jactarnos, ser mejores que Colombia o Malasia, territorio ‘Union Free’ o libre de sindicatos.

En este contexto, tenemos sindicalistas y tecnocrátas sociales que viajan por el mundo dando conferencias sobre las bondades de este modelo sindical, el que les garantiza cada mes el 2% que los trabajadores obligatoriamente deben resignar de su salario para la existencia de los sindicalistas que se enriquecen con las pies arriba del escritorio sin necesidad de concurrir a los centros de trabajo a ver de qué va la cosa. Si alguno se revela, tomarán una parte de ese 2% del impuesto, para reprimirlos.

Hacen hermosos documentos sobre ‘las cadenas de valor’, los mismos que ignoran intencionalmente, las condiciones de vida del campesino que alimenta el ganado, que luego pasará por el frigorífico y de ahí a la curtiembre, de allí a la fábrica de calzados, que luego lo venderá algún empleado de comercio a otro asalariado mal pago.

Si el campesino que pastorea el ganado lo hace en situación de marginalidad laboral, el que lo faena sin las condiciones ni herramientas, el curtidor en la insalubridad aunque este sea un tema tabú (para no frenar inversiones aunque es el obrero el que más invierte con vida y salud), el operario de la fábrica del calzado donde los obreros son rociados con agua para mitigar el calor en los galpones del sudor, hasta finalmente el empleado de comercio que lo recibe, repone y factura con un marco convencional de hace 45 años. 
Cada eslabón de esta cadena lo hace en condiciones precarias y de informalidad que superan el 70%. Salen de una estadística para entrar en otra, siempre lejos del radar de los derechos, especialmente los de la democracia en los lugares de trabajo.

Esa misma dirigencia le hablará al obrero malayo o taiwanés del impacto de las nuevas tecnologías, que en nuestro país gozamos de libertades de asociación, y que han creado institutos de estudio 5.0, aunque en la práctica se comporten como autócratas, feudos medievales, y así nos embrutecen todo el tiempo, para vendernos más barato.

Argentina aún conserva leyes para violar otras, especialmente las que protegen a los trabajadores de empleadores y sindicalistas corruptos. Esto le da impunidad para atacar sin esconderse como sucede en el Hipódromo de Palermo a la vista del todo el mundo.

Contra ese derecho, el de la libertad sindical, hay todo un sistema que con una velocidad de primera, reacciona para mantener a los trabajadores como ciudadanos de segunda. Perpetuar mecanismos ilegales, pese a que tenemos garantizadas libertades como las de expresión o asociación, en el mundo del trabajo, todavía debemos ganarnos el derecho a decir, y decidir, porque cuando los trabajadores hacen, dicen o deciden, zas!. Son los explotadores los que terminan protegidos y premiados.

El verdugo sigue hablando por nosotros.